Mostrando entradas con la etiqueta Crisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Crisis. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Lo vital, lo importante y lo accesorio...



Un profesor universitario de filosofía, llegó un día a su clase con una caja llena de artículos, algo raro en él que siempre llegaba a clases solo con uno de sus libros...
Cuando la clase comenzó, sin decir una palabra, sacó de la caja un frasco grande de vidrio y comenzó a llenarlo de pelotas de golf hasta el tope y luego le preguntó a sus estudiantes:
¿Todos están de acuerdo de que el frasco está lleno no?
Y claro, todos estuvieron de acuerdo...
Entonces el profesor tomo una caja llena de pequeñas piedritas y la vació dentro del frasco. Agitó el frasco suavemente. Las piedras fueron rápidamente llenando todos en los espacios que quedaban entre las pelotas de golf. Los estudiantes se miraban entre ellos bastante extrañados...

lunes, 7 de marzo de 2011

Soltar la piedra.

Un hombre entró a nadar a un lago con una piedra de tamaño considerable en su mano izquierda. Su intención era cruzar el lago hasta la otra orilla.
Al principio no tuvo problemas para avanzar pero al cabo de un rato se comenzó a cansar.
Cuando llegó cerca de la mitad de su recorrido se empezó a preocupar, estaba muy agotado y el agua se había tornado muy fría y turbia. No lograba avanzar a la misma velocidad con la que entró al lago... y en su desesperación comenzó a gritar.
La gente que estaba en la orilla le gritaba: "Suelta la piedra, suelta la piedra!!!"... pero el hombre no escuchaba... No hacía más que manotear tratando de avanzar algo o por lo menos mantenerse a flote pero sus esfuerzos eran insuficientes. 
Mientras más manoteaba, más se cansaba y más se desesperaba...
La gente en la orilla tenía miedo de intentar un rescate porque sabían lo peligrosas que se tornaban las aguas del lago en esa zona, por lo tanto no tenían más remedio que seguirle gritando, esta vez con más fuerza: "Suelta la piedra!, es la única forma de que te puedas salvar! Por favor, Suelta la Piedra!!!!".

El hombre por fin escuchó lo que le decía la gente de la orilla.
Con las últimas energías que le quedaban les respondió: "No puedo, es Mía...!"

Fue lo último que escucharon de él...


D.M.P